Cultura Schneider Electric

Y ¿por qué no…?

Estos días acabamos de compartir un nuevo conjunto de medidas de flexibilidad. hace años, fuimos pioneros en el teletrabajo, con una clara apuesta por los modelos híbridos que combinan el trabajo en remoto con las jornadas en contacto directo con tus compañeros y compañeras.

Y es que la inteligencia colectiva, la innovación y el compromiso se ven altamente favorecidos cuando encuentras el equilibrio entre estos dos modelos.

Nuestros horarios de entrada y salida son muy abiertos, dispones de lo que llamamos “flexi-days”, que no son más que medias jornadas que puedes cogerte para ti. Básicamente, huimos de la cultura del presencialismo. Lo que buscamos son resultados, compromiso y valores.

Las organizaciones debemos ser reflejo de la sociedad

El equilibrio y el bienestar son claves para lograr dar lo mejor de ti mismo en cada momento, tanto en la vida profesional como en la personal.  Además, cada vez más las necesidades de las personas son distintas: lo que necesito yo, no tiene porqué parecerse a lo que necesitas tú.

Es más, lo que hoy puedo necesitar para lograr este equilibrio no tiene porqué parecerse a lo que voy a necesitar en un par de años. Las organizaciones debemos ser reflejo de la sociedad y eso implica tratar de evolucionar a su mismo ritmo.

Una reflexión conjunta

La reflexión sobre qué más podíamos hacer no era sencilla, en especial si todos los que se sientan alrededor de la mesa -o se conectan al Teams- tienen perfiles similares. Ahí, una vez más, encontramos la fuerza en la diversidad, en juntar en una misma conversación a perfiles y generaciones distintas y diversas para proponer sus ideas, en un espacio en el que se sientan totalmente libres de decir: Y ¿por qué no…?

Estas son algunas de las iniciativas que salieron de esta reflexión y que acabamos de lanzar:

La primera es quizás la más obvia y relativamente sencilla de implementar: intercambiar días festivos oficiales por otros. En nuestro caso, por ejemplo, muchos trabajamos con equipos ubicados en todo el mundo, por lo que a veces nos pasa que el día “X” que es festivo local, justo coincide con una reunión importante… o que tengas una entrega importante justo al día siguiente y vas a necesitar trabajar ese día. O simplemente prefieres tener libre el festivo local de tu pueblo en vez del de tu lugar de trabajo.

También tienes la posibilidad de ampliar tus días festivos: te apetece hacer una escapada, tienes un examen que quieres preparar o compites en algún deporte y necesitas ese par de días adicionales. Y ¿por qué no…?

La última que os quiero compartir es la que hemos llamado “Sabbatical Pack”, que te permite pedir entre 2 y 8 semanas libres adicionales, ya sea para cuidar a un familiar, para algún proyecto social, para estudiar, para poder pasar más tiempo con los tuyos o simplemente para hacer ese viaje soñado.

Todos y cada uno de nosotros somos distintos. Nuestras necesidades, nuestro equilibrio es distinto. Hablamos de culturas de alto rendimiento, buscamos la innovación, el compromiso, la pasión… y eso solo es posible cuando te encuentras bien, cuando consigues desarrollar las múltiples facetas que construyen la mejor versión de ti mismo, cuando estás donde necesitas estar en cada momento. La cultura de la compañía, de nuevo, pasa a ser imprescindible.

Estas medidas solo son posibles cuando la cultura de tu compañía es una cultura de confianza.

Por último, permitidme que vuelva a los “Y ¿por qué no…?”. El ejemplo del que os hablo hoy se aplica al entorno de Recursos Humanos. Pero llevároslo a vuestro terreno, sea el que sea, y pensad cuán difícil puede ser aportar algo distinto, innovador, una nueva perspectiva, cuando todos en la sala responden a un mismo patrón.

La innovación, el alto rendimiento, el futuro de las compañías requiere de una diversidad real que se pueda mostrar tal y como es.

Cuán importante es que, como equipo o como líder, nos rodeemos de personas que sean distintas a nosotros, que nos reten, que nos inspiren. Evitemos rodearnos solamente de personas que nos recuerdan a ese “yo” más joven y, por el contrario, busquemos a los que nos complementan, los que nos aportan un valor diferencial, los que nos “aprietan” y nos inspiran para ser mejores, que nos dicen lo importante y no solo lo que queremos oír… A los que nos pongan sobre la mesa esos ¿Y, por qué no…?


One Response
  1. Miguel Angel Aranda

    Este tipo de iniciativas son otra de las que hacen el que digan y digamos «yo quiero trabajar en Schneider» siempre por delante.

    Responder

Leave a Reply

  • (will not be published)