Gestión de la energía/Eficiencia energética

¿Por qué cambiar a la tecnología de aire puro sin SF6 para potenciar tus operaciones comerciales?

Aunque posiblemente no los veas, los tableros de celdas de media tensión están en todas partes. Son equipos eléctricos esenciales para la red, para aplicaciones industriales y para grandes edificios. Más de 30 millones de tableros para media tensión instalados en todo el mundo, utilizan hexafluoruro de azufre (SF6), una tecnología sumamente confiable.

Qué es el SF6

El SF6 es un gas artificial que durante décadas se ha utilizado mucho en equipos eléctricos para alta y media tensión, tales como tableros de transferencia, como medio de aislamiento y corte. El gas es muy popular debido a sus propiedades aislantes y de corte de corriente, a su capacidad térmica y a su estabilidad. También es inerte, no inflamable y completamente no tóxico en su estado puro. Y lo que es crucial, dado los espacios acotados en los que deben ubicarse los tableros de transferencia, es que el alto grado de aislamiento del SF6, posibilitó la reducción significativa del tamaño de los tableros de transferencia.

Suena genial, ¿no? Bueno, no exactamente.

Existen motivos sólidos para cambiar del SF6 a una nueva alternativa innovadora que utilice únicamente aire puro:

No 1: El aire puro es superior a un potente gas de efecto invernadero (tecnología sin SF6)

El SF6 tiene un potencial de calentamiento global (PCG) 23.500 veces superior al del CO2. El parámetro de medición del PCG se desarrolló con el fin de comparar los impactos relativos al calentamiento global de los diferentes gases.

Es una medida relativa sobre la cantidad de calor que un gas de efecto invernadero retiene en la atmósfera. Específicamente, es una medida sobre la cantidad de energía que absorberán las emisiones de 1 tonelada de gas en un período de tiempo determinado, en relación con las emisiones de 1 tonelada de dióxido de carbono (PCG = 1). Cuanto mayor es su PCG, más es lo que el gas en cuestión calienta la Tierra en comparación con el CO2 durante ese período de tiempo.

El SF6 es uno de los seis tipos de gases de efecto invernadero que fueron objeto del Protocolo de Kioto y la Directiva Europea 2003/87 (comercio de derechos de emisión de efecto invernadero).

Cada interruptor-seccionador típico, parte de una unidad de tablero de transferencia, tiene en promedio 1 kg de SF6 en su interior. Si por error se liberara a la atmósfera 1 kg, tendría el mismo impacto ambiental potencial que conducir un auto aproximadamente 200.000 kilómetros (un vehículo típico emite alrededor de 120 g de CO2 por kilómetro).

Si lo multiplicamos por 30 millones de unidades de tableros de transferencia, queda claro por qué es necesario elegir una mejor alternativa sin SF6.

El aire puro es el mejor reemplazo del gas de efecto invernadero. Con él, todos los problemas en torno al PCG resultan obsoletos ya que no tiene ninguno. Y lo que es más importante, su seguridad ambiental es totalmente transparente.

No 2: El aire puro no necesita reciclaje (tecnología sin SF6)

El aire puro que respiramos todos los días naturalmente no necesita reciclaje. Pero no podemos decir lo mismo del SF6 o de otros gases artificiales. Cuando un tablero de transferencia con SF6 llega al final de su vida operativa, lo ideal es recuperar, reprocesar y reutilizar el gas. Si se mantiene dentro de un sistema cerrado hasta el final de su vida útil, se puede reducir drásticamente la cantidad de fugas y, por consiguiente, su impacto ambiental. Con la tecnología de aire puro sin SF6, no existen estos problemas.

Desafortunadamente, no siempre se completa el procedimiento para el final de la vida útil del SF6 y las normas, si es que existen, en general no se aplican de forma adecuada. Algunos organismos gubernamentales consideran que el SF6 luego de su uso, es un desecho peligroso, debido a que subproductos tóxicos resultan de las operaciones de corte de corriente.

Además, el tratamiento del SF6 u otros gases artificiales al final de su vida útil, puede ser costoso: alrededor del 20% del precio del equipo en sí. Este proceso implica diversos pasos que incluyen la recolección, recuperación y neutralización antes del reciclaje o destrucción del gas.

Según algunas normas y reglamentaciones nacionales o regionales, solo los administradores de desechos peligrosos autorizados pueden manipular, transportar, reciclar o destruir gases. El uso de una solución de aire puro, ayuda a eliminar la necesidad de producir SF6, reduce drásticamente el impacto ambiental de los tableros de transferencia y evita el proceso de reciclaje al final de su vida útil.

Este artículo fue publicado originalmente en inglés en el blog global de Schneider Electric por “Tifenn Perron Perruchione


No Responses

Leave a Reply

  • (will not be published)