El fin del diferencial tipo AC

En septiembre de 2022, el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo lanzó a información pública un proyecto de Real Decreto donde se anunciaba una nueva instrucción técnica ITC-BT 53 “Instalaciones de sistemas en corriente continua”.

Esta propuesta pretendía principalmente alinear los requisitos del REBT al Real Decreto 244/2019 sobre autoconsumo de energía eléctrica.

Para esa revisión era necesaria una actualización de otras instrucciones técnicas con lo que además de introducir la anteriormente citada ITC-BT 53, se proponían modificaciones a otras ITCs. En este caso, el Ministerio prefirió una revisión parcial del REBT existente, publicado en 2002, a realizar una versión completa de dicho Reglamento.

Realizados comentarios y propuestas por parte de asociaciones y ciudadanos, en junio de 2023 se volvió a lanzar a información pública una revisión de la propuesta original.

En esa revisión, entre otras, destaca la modificación introducida en la ITC-BT 17 “Instalaciones interiores. Dispositivos generales e individuales de mando y protección”. Esta modificación indica que los interruptores diferenciales, tanto el general como los destinados a proteger a uno o varios circuitos divisionarios, serán al menos del tipo A, pudiendo ser también de tipo F o B si así se especifica en la ITC-BT correspondiente según el circuito a proteger.

Pero, ¿son peligrosos los diferenciales tipo AC? La respuesta es clara y contundente: No.

Cuando se diseña una instalación eléctrica hay que tener en cuenta el tipo de cargas que van a ir conectadas a cada circuito y los tipos de defecto que se pueden producir en el mismo. De hecho, la actual guía de 2019 de la ITC-BT 24 “Protección contra los contactos directos e indirectos” explica los tipos de defecto relacionados con el choque eléctrico que se pueden producir en función del tipo de carga y con qué tipo de diferencial se pueden proteger. La heterogeneidad de las cargas y la introducción masiva de equipos electrónicos en los circuitos eléctricos justifica el uso de diferenciales tipo A y el abandono progresivo del tipo AC.

Después de preguntar al Ministerio sobre esta importante modificación, se aclaró que ésta se aplicaría a la protección en instalaciones residenciales y terciarias, no quedando afectadas las instalaciones industriales donde existe personal cualificado que supervisa el estado de la instalación y donde se ha definido el tipo de protección en base a los receptores instalados. Además, también se explicó que esta prescripción entraría en vigor dos años después de la publicación y entrada en vigor de la modificación del REBT.

El motivo de ese tiempo transitorio se justifica con la necesidad de poder adaptar los stocks de fabricantes y distribuidores, así como las planificaciones de producción y la creación de nuevas gamas de producto de forma progresiva por parte de los fabricantes.

Observar que el pasado 31 de julio de 2025 la Comisión Europea inició el trámite administrativo necesario para la aprobación de dicha revisión, sometiendo el texto a información pública europea durante 4 meses para garantizar que el texto es compatible con la legislación de la UE y los principios del mercado interior.

Es de esperar que la modificación del REBT se publique durante la primera mitad del año 2026 y una vez entre en vigor se dispondrá de dos años de periodo transitorio durante los cuales se podrán seguir instalando diferenciales tipo AC, siempre y cuando los riesgos de choque eléctrico provocados por los defectos previsibles en las cargas instaladas aguas abajo queden protegidos por este tipo de diferenciales.

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