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Modernización del centro de datos, la mejor manera de iniciar este 2018

En el volátil mercado actual, la modernización de las instalaciones del centro de datos ha emergido como un factor competitivo crítico para el éxito y, si se ejecuta apropiadamente, una pieza clave de la estrategia en curso para brindar mejor servicio a los clientes. Sin embargo, la modernización conlleva costos y riesgos, y las recompensas necesitan ser balanceadas con los presupuestos disponibles.

La escala de riesgo no sólo depende del estado del equipo, sino también de los recursos humanos disponibles para darle soporte al equipo. Cuanta menos atención se ponga en el equipo, más se necesitará invertir en preparar y entrenar equipos de soporte en procedimientos de operación de emergencia, para que así los efectos negativos de los tiempos de inactividad imprevistos puedan ser minimizados.

El centro de datos debe ser modificado para satisfacer los objetivos empresariales de la organización conforme evolucionen. En las instalaciones de un centro de datos antiguo, los problemas más comunes que necesitan ser resueltos incluyen la falta de espacio, el enfriamiento ineficiente/costoso, o una infraestructura energética que no es lo suficientemente flexible para permitir un rápido crecimiento. Asimismo, los sistemas de infraestructura necesitan ser evaluados para determinar si los costos de mantenimiento son muy elevados o si los sistemas antiguos están amenazando la confiabilidad de las operaciones del centro de datos.

La modernización del centro de datos puede dar como resultado menores costos y un mejor desempeño del centro de datos. A continuación se encuentran algunas de las razones principales para emprender la búsqueda de una estrategia de modernización proactiva:

1. La modernización ya no implica comprar un sistema más grande

Para la mayoría de las personas involucradas con los centros de datos, la modernización tradicionalmente ha significado reemplazar los sistemas existentes con sistemas iguales o más grandes a un costo más elevado. Sin embargo, esta “fórmula” ya no es tan común como solía serlo.

Las tendencias de la industria como la virtualización, consolidación y la computación en la nube han reducido considerablemente el volumen de sistemas locales requeridos para operar la empresa. Asimismo, el equipo nuevo que reemplaza al viejo frecuentemente tiene menos impacto ambiental. Por lo tanto, “más” puede ahora significar “menos” (más capacidad con un impacto ambiental menor). La redundancia del hardware tampoco es tan frecuente debido a que ahora es posible la opción de redundancia de software alternativa a través de la nube.

2. Agilidad mejorada del centro de datos

El rápido acceso a los datos y la conectividad han emergido como elementos críticos que respaldan la nueva ola de dispositivos móviles y del Internet de las Cosas (IoT) alrededor del mundo. Adaptarse a estas tendencias requiere de un cambio radical en la manera de pensar.

Los recursos del centro de datos necesitan ser implementados de manera ágil para respaldar el negocio. Mientras que las tendencias y mercados fluctúan, la infraestructura física de un centro de datos moderno requiere tener tanto flexibilidad como conectividad constante. Innovaciones como los centros de datos pre fabricados y los micro data centers, están diseñados tomando en cuenta la flexibilidad. Puesto que muchas aplicaciones han migrado a la nube, la tecnología que queda en el “límite” se convierte en el punto crítico de conectividad para los clientes locales. Las infraestructuras Edge de energía, enfriamiento, seguridad y monitoreo se convierten en una parte importante de la ecuación de agilidad del centro de datos.

3. Menores costos de operación y mantenimiento

La modernización de la infraestructura física del centro de datos puede tener un gran impacto en la reducción de gastos operativos (OPEX). Los UPS antiguos, por ejemplo, a menudo presentan una eficiencia de alrededor del 90%.

Los UPS nuevos tienen un rango de eficiencia de 96 a 99% (la mayor eficiencia ocurre cuando el UPS está funcionando en el modo e-conversion). Menores eficiencias se traducen a costos energéticos más altos. Al comparar un UPS moderno (con 96% de eficiencia) soportando el mismo perfil de carga que un UPS tradicional (con 88% de eficiencia), a lo largo de un periodo de 10 años, el costo de las pérdidas es de cerca de $400 mil más para los UPS antiguos. Asimismo, los UPS nuevos están diseñados para funcionar de manera mucho más eficiente con menores cargas. Los UPS más antiguos son altamente ineficientes cuando soportan una carga de 50% o menos.

Desde una perspectiva de servicio y soporte, las infraestructuras modernizadas también disminuyen el riesgo de tiempos de inactividad. Las garantías, la disponibilidad de las piezas de repuesto y una amplia gama de habilidades para soporte técnico ayudan a disminuir los costos derivados de los tiempos de inactividad y brindarle al personal de soporte una mayor tranquilidad.

Para aprender más acerca de las mejores prácticas para la modernización de centros de datos, descarga la nueva guía electrónica de Schneider Electric, “Modernizar o Subcontratar: Evaluando las Opciones para tu Centro de Datos”.


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