Cómo es trabajar en Schneider Electric, la historia de Luis

Hola, soy Luis y esta es mi historia trabajando en Schneider Electric. Pero primero, ¿cómo llegué aquí?

El inicio de mi historia trabajando en Schneider Electric

Antes de entrar a Schneider, trabajé en otras empresas con 2 compañeros que me reencontré en Schneider. Ellos me platicaron de la compañía y les pregunté cómo se la estaban pasando, cómo les iba. Dije: «Ay, se ve interesante, le voy a dar una oportunidad». Entré a la planta de Schneider Electric Monterrey y la verdad no me arrepiento.

Desde el inicio todo el sistema me gustó. Le ponen mucho peso a la calidad en temas de metodologías, por ejemplo. Yo ahorita estoy como 8Ds Advanced (es una de las certificaciones que existen de metodología). Eso es algo que solamente he visto aquí.

Cuando entras, sí es un shock pues llegas y te hablan con acrónimos como DCR, MDR, SPS, y otras palabras. Al inicio no sabes en qué te están hablando, entonces te sientes como si estuvieras en otro país.

Sin embargo, una vez que sabes el significado y dominas estos acrónimos, te das cuenta de que son parte de ese toque Schneider que le dan a las cosas, que existen estos nombres a nivel del mercado global y al final se le pone el toque de la compañía y se convierte en algo único.

De todo lo que he aprendido aquí, lo que más me gusta es la forma como trabajas con las líneas de negocio; me gusta que hay una contraparte corporativa guiándote y te da información adicional a la de tu jefe en planta y eso te ayuda a crecer.

Yo como ingeniero de calidad trabajaba con mi gerente de calidad, que me fue dando instrucciones para el mundo de Schneider de la calidad. Sin embargo, también trabajé mucho con los líderes de calidad de software, lo cual me ha ayudado bastante porque la gente que tiene más tiempo en Schneider se presta mucho para enseñarte.

Yo ya voy a cumplir 3 años, entonces me siento motivado cuando entra una persona nueva pues me dan ganas de enseñarle como a mí me enseñaron al entrar a la compañía.

Sé lo que es pasar por esa curva de aprendizaje en la que dices: «Pensé que ya sabía lo que era la calidad o cómo trabajar en una compañía y conocer el SPS y saber qué son las tarjetas y otras cosas de mi día a día», pero entras y realizar mi trabajo, hace que todo me resulte muy interesante.

Creo que tuve mucha suerte pues el equipo con el que me tocó trabajar era de personas que ya tenían suficiente tiempo en la compañía.

De una ciudad a otra

La movilidad es algo que también me ha motivado de trabajar aquí.

Como les contaba, empecé en la planta Monterrey 3 como ingeniero de calidad y ahorita estoy en Ciudad de México en planta Rojo Gómez como supervisor de calidad.

Trabajar en Schneider Electric me ha permitido trabajar en mi plan de vida y carrera, con guía de mi manager. Aquí, vas viviendo tu desarrollo profesional. Yo, por ejemplo, ya sé que cuál es mi siguiente posición, qué es lo que tengo que hacer y qué mejorar para llegar a ella.

El poder contar con sesiones de mentoría con un vicepresidente de calidad me ayuda a desarrollar mis habilidades de liderazgo, mis habilidades personales, así como toda la parte del conocimiento técnico. Todo eso te sirve para saber hacia dónde vas.

Ser tú en el trabajo

Otro de los puntos que me han gustado de Schneider es que nunca me había sentido tan a gusto en un lugar, o más bien seguro, como para ser yo mismo.

Cuando trabajé en otros lugares me reservaba la parte de platicar mi vida personal, de si tenía novio o si estaba saliendo con alguien. Cuando empecé a trabajar en Schneider me di cuenta que aquí el ambiente era mucho más relajado y, como parte de los valores es la inclusión, podía platicar con mi jefa directamente sobre mis proyectos personales.

Una de las razones por las que vine a la Ciudad México fue porque mi novio tuvo un cambio de trabajo hacia acá. Desde que empezó todo el proceso, le platiqué a mi jefa y ella me dijo: «Hay plantas en México» y pensé: «Pues sí, ¿verdad?».

Así que me vine para acá con él.

Hice mi cambio, hice todo y le dije a mi novio: «Es como si estuviéramos de intercambio; nos vamos dos años para otra planta y luego a ver si nos regresamos a Monterrey o a ver qué hacemos».

Creo que durante todo ese trayecto nunca sentí algo diferente, en Schneider siempre nos han tratado como a cualquier otra familia: mi novio y mis gatos.

Saber que el ambiente o esta parte en la que me desempeño como profesional, no representa un miedo de esconderme, me da mucho gusto.

Me gusta saber que estoy en una compañía donde puedo crecer y ser yo, donde la misma dinámica fomenta mucho los valores de la inclusión y la parte de trabajar juntas todas las personas.

Antes no había sentido esa confianza para poder ser yo en una compañía, hasta ahora con todo lo vivido en Schneider.

Sobre el autor

Luis Hernández, Customer Advocate Engineer

Luis tiene más de 18 años de experiencia en procesos de control de calidad y servicio al cliente, así como una década desempeñándose como auditor interno. Se especializa en la atención a quejas de clientes y gestión de TEX’s.
Ha participado como entrenador en normas ISO 9001, ISO 14001, ISO 45001 e ISO 50001. En su día a día, integra conocimiento técnico con una sólida orientación a procesos y cumplimiento de estándares internacionales.

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